30 de Enero de 2015

Detectando las mentiras

Para una secretaria puede resultar de mucha utilidad reconocer o detectar si alguien está diciendo una mentira o está transmitiendo información no del todo veraz. Darse cuenta de que el otro no está diciendo la verdad es una herramienta nos puede servir  para ubicar correctamente las informaciones que recibimos. Por ejemplo, podrás saber cuándo alguien de verdad se está comprometiendo o está utilizando frases convencionales que equivalen a un “no me comprometo a mantener mi palabra”.

Puedes ser perfectamente capaz de detectar rápidamente una mentira si aprendes a fijarte en los cambios del lenguaje corporal de tu interlocutor. Hay gestos que ponen en evidencia un comportamiento poco sincero.

Aquí van una serie de pistas que te pueden facilitar este trabajo:

El contacto visual

Una persona que repentinamente retira el contacto visual, que cierra los ojos o que parpadea con mucha intensidad, está dando indicios de una mentira.

La boca

La boca seca, los labios que se humedecen con la lengua, el acto de tragar saliva con mucha frecuencia… pueden ser también una pista de que nuestro interlocutor está mintiendo.
Es también muy interesante ver como una sonrisa que no muestra los dientes ni permite que se arruguen los ojos, nos está diciendo que hay una falta de verdad en el contenido de las palabras.

Los gestos de las manos

Es importante estar atento a las personas que cuando hablan se tapan los ojos con las manos, o se tapan la boca, se tocan la oreja o juegan con el cuello de su camisa, o se frotan la nariz mientras hablan.

La postura

Los hombros caídos, los codos pegados al cuerpo, los brazos cruzados con mucha fuerza, la cabeza echada hacia delante de manera que la barbilla quede por encima del pecho pueden ser la señal de la tensión que provoca decir una mentira.

 

Pero ante todo, prudencia

Todas estas pistas, han de ser tratadas con el mayor cuidado del mundo, porque como todo lo que tiene relación con el comportamiento humano hay excepciones que dependen de cada persona o, incluso, de la cultura a la que pertenece cada uno.

Es importante que sepas que muchos de estos gestos citados indican también nerviosismo por lo cual no seas imprudente y utiliza esta información teniendo en cuenta la persona de que se trata, de su línea de trabajo y su manera de hacer, porque podrían hacerte caer en un error irreparable.

Hay que tener cuidado, porque una retirada de contacto visual también puede ser un síntoma de vergüenza, o la boca seca puede ser consecuencia de un tratamiento médico y el tocarse la oreja puede ser un simple tic.

 

Gestos de la verdad

Pero también hay gestos que denotan que nuestro interlocutor está hablando desde la sinceridad:

  • La cabeza ladeada
  • Una o ambas cejas levantadas
  • Una sonrisa que envuelve todo el rostro
  • Una postura erguida
  • Señalarse a sí mismo en el pecho
  • Chasqueo de dedos cuando se está intentando recordar alguna cosa
  • Los codos separados del tronco y relajados
  • La mejilla apoyada en la mano
  • Las palmas de la mano hacia arriba

Como ves, nuestros gestos y el lenguaje postural, que son aspectos involuntarios e inconscientes, dicen mucho de nosotros y del mensaje que queremos transmitir. Conocerlos y aprender a detectarlos en tus interlocutores puede, por tanto, darte una valiosa información.

 

 Isabel Montero

 

 

 

 

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