27 de Mayo de 2016

Consigue que tu jefe delegue en ti

En ausencia del jefe… Por más que corras no podrás escapar de las situaciones urgentes, pero ¿qué tipo de decisión estás autorizada a cuando él no está?

Para solucionar un problema, todavía es necesario conocer los recursos de que dispones, pero además tienes que tener claras las respuestas a una serie de interrogantes:

  • ¿Cuáles son los límites de tu poder de decisión?
  • ¿Cuáles son los dominios de responsabilidad exclusivamente reservados para tu jefe?

Son muchas preguntas que te planteas cuando te encuentras con un gran problema en la oficina y encima tu jefe está fuera. Porque, ¡Murphy no falla nunca! En esas circunstancias o bien llamas a tu jefe para que te dé el visto bueno a una decisión, o bien puedes ser previsora y pactar con él estas cuestiones, para que cuando aparezca tu amigo Murphy estés preparada y sepas responder con seguridad a esos imprevistos.

Lo mejor es comenzar por establecer la lista de actividades que os corresponden a cada uno.


Desde luego, en ciertas situaciones, tus responsabilidades no quedan reflejadas de forma clara sobre papel. Es por esto que debes identificar esas situaciones y tu margen de acción en ellas. De esta forma, cuando aparezca el estado de crisis:

  • Sabrás exactamente cuáles son tus prioridades
  • Actuarás más rápido y de manera más eficiente
  • Evitarás incidentes ligados al hecho de haber sobrepasado tus responsabilidades o haberte quedado corta, pudiendo haber respondido eficazmente y no dar un “no sé por respuesta”.
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