19 de Noviembre de 2015

Cuando un amigo/a se convierte en nuestro jefe

En la oficina es fundamental el buen ambiente, la cordialidad y la comunicación, con ello contribuimos al buen funcionamiento de la empresa. El hecho de pasar muchas horas en la oficina compartiendo espacio, tareas y relaciones con nuestros compañeros, crea en ocasiones un gran nivel de confianza en el terreno profesional y también personal.
Puede ocurrir que tu mejor amiga o tu mejor amigo en el trabajo hayan sido ascendidos al puesto de jefa/e de departamento. ¿Cuál sería tu reacción? ¿Quizás darle un abrazo o una palmadita acompañada de una sonrisa un tanto “forzada”, aunque con gran esfuerzo por no sentirte relegada, ya que consideras que teníais las mismas posibilidades?

Ante esta situación no puedes menos que preguntarte de qué modo puede afectar el progreso profesional de tu amiga o amigo en vuestra amistad.

Puede ser que por un exceso de confianza y de forma inconsciente, tus emociones se vean afectadas durante un tiempo y no sepas cómo afrontar esta nueva situación. Debes saber en primer lugar que, aunque es posible mantener vuestra amistad y una muy buena relación laboral, las probabilidades juegan poco en tu favor; sabemos que la amistad se basa en una relación de igualdad, en cambio las relaciones de dependencia en el trabajo se basan más en una relación de autoridad.

Los siguientes consejos te podrán servir de ayuda para superar la nueva situación:
En primer lugar has de ser muy consciente de que es posible que vuestra relación de amistad se modifique o sufra algún tipo de cambio, pero como los dos estáis dispuestos a seguir siendo buenos profesionales y os dirigís hacia el triunfo, has de saber que el núcleo de la relación entre ambos ha de pasar de la amistad personal a una relación laboral. Aun sabiendo lo importante que es para vosotros vuestra relación de amistad, ésta no puede ocupar, al menos por el momento, tanto espacio, como el que ha de tener vuestra prioridad sobre el cumplimiento de las expectativas de vuestros roles profesionales.

Para ti es muy importante que sepas reconocer la autoridad de tu jefa o jefe, porque ahora, tu amiga o amigo será posiblemente la persona que se encargará de delegarte tareas, de los temas salariales, de las compensaciones, de las evaluaciones de rendimiento, etc., ten presente que la autoridad de alguna manera modifica las expectativas sobre las personas, el modo de relacionarse y la forma en cómo se interpretan los comportamientos.

Es básico que no te quedes enganchada, psicológicamente hablando, es decir, que no le des muchas vueltas al tema, porque el cambio de vuestra relación no tiene nada que ver personalmente contigo. Si te das cuenta que en ti florece una reacción muy negativa, detente, centra toda tu energía en ser capaz de crear una relación de trabajo positiva con tu nuevo jefe.

Te puede ayudar hablar con ella o él sobre vuestra nueva relación. Toma tú la iniciativa a la hora de abordar con el otro la naturaleza de vuestra relación de trabajo, así como las consecuencias que ello tendrá en vuestra relación personal. Tener el coraje de abordar este tema desde la honestidad pone a la luz tu reconocimiento y comprensión hacia las nuevas responsabilidades de tu amiga/amigo.

Puede suceder que si todo se da con la mayor naturalidad posible, te sientas en algún momento tentada a esperar un tratamiento especial por su parte. Ten cuidado y cuida este tipo de expectativas, ya que de alguna manera podrías estar forzando a que tu nueva jefa o jefe se vea obligada/o a ponerte límites, con lo cual puede crearse una situación de tensión entre vosotros.

Ten mucha paciencia, porque para que esta nueva relación funcione, hace falta el paso del tiempo. Adopta una actitud flexible y centra toda tu energía en lograr que tanto tu nueva jefa como tú desarrolléis con toda profesionalidad vuestros respectivos trabajos. Esto será beneficioso para las dos.

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