8 de Febrero de 2021

El estrés laboral: cómo lidiar con él

El estrés es una de las enfermedades que en nuestros tiempos está más presente, es más, lo tenemos tan integrado en nuestra vida cotidiana que ni nos damos cuenta de los síntomas ni de sus efectos en nuestro propio cuerpo.

Podemos estar estresados y no darnos cuenta o podemos sentirnos mal físicamente y no saber que esas molestias son provocadas por el propio estrés. Sin darnos cuenta poco a poco nos vamos acostumbrando a él y perdemos de vista cómo nos está afectando.

Sólo reconociendo el estrés, sus causas, sus síntomas y sus consecuencias, podemos combatirlo y evitar así futuros problemas de salud más complejos. Cada persona es un mundo y como tal, siente y manifiesta el estrés de una forma distinta, y con diferente intensidad, por ello es importante observar qué síntomas tenemos y cómo nos están afectando.

¿Qué es el estrés?

Podemos definirlo como una reacción a ciertos acontecimientos y/o estímulos en los cuáles nos encontramos con situaciones que implican demandas fuertes para el individuo que pueden acabar con nuestros propios recursos de afrontamiento. Es decir, se produce un desequilibrio entre las demandas del entorno, tanto internas como externas, y los propios recursos personales, sobrepasándonos así la carga de las diferentes situaciones.

Este desequilibrio y carencia de recursos para afrontarlo produce la manifestación de una serie de reacciones emocionales negativas y desagradables, tales como la ansiedad, enfado, irritabilidad o tristeza-depresión.

¿Cómo se manifiesta el estrés?

La reacción o síntoma más habitual que nos encontramos en situación de estrés es la ansiedad. Es importante saber diferenciar entre la ansiedad y el estrés, la ansiedad es una de las manifestaciones consecuencia del estrés; se trata de una reacción emocional de alerta ante una amenaza. El estrés es un proceso más amplio de adaptación al medio.

Las manifestaciones del estrés las encontramos a nivel biológico, psicológico y social o conductual, y no siempre son fáciles de ver. Veamos en el siguiente cuadro los principales síntomas que aparecen ante una situación que nos crea estrés y ante los cuáles debemos estar alerta y tomarlos como signos de advertencia.

Cuadrodeestres

Hay que tener presente que si el estrés es muy intenso y se prolonga en el tiempo, convirtiéndose en lo que se llama “estrés crónico” puede llegar a producir enfermedades físicas importantes e incluso mentales y afectar a otras áreas de la vida de la persona. Por ejemplo, si el estrés que empezó con un problema económico, puede provocar conflictos familiares o de trabajo y ello llevar a una profunda depresión clínica. Por ello, es importante saber reconocer los síntomas y estar alerta para poder actuar a tiempo. Si reconocemos el problema y vemos como nos está afectando podemos solucionarlo.

¿Qué causa el estrés?

Fisiológicas -> Estas causas están relacionadas con las enfermedades y lesiones del cuerpo que aumentan la tensión interior de la persona produciendo un nivel de estrés que se vuelve contraproducente hacia uno mismo. Por ejemplo, una enfermedad orgánica produce una reacción negativa en el campo emocional.

Psicológicas -> Se relaciona con la vulnerabilidad emocional y cognitiva. Crisis vitales por determinados cambios: infancia, adolescencia, madurez, vejez. Relaciones interpersonales conflictivas o insuficientes. Condiciones frustrantes de trabajo o estudio: excesiva exigencia o competitividad, monotonía, normas incongruentes, insatisfacción vocacional, etc.

Sociales -> Cambios sociales en los que cada época trae nuevos retos a afrontar. Cambios tecnológicos acelerados que la persona no puede integrar, etc. Problemas familiares o de socialización con los compañeros de trabajo, amigos, etc.

Ambientales -> Polución ambiental, alimentación desnaturalizada con tóxicos industriales, lugares de trabajo con poca seguridad o con carga electrostática, microorganismos patógenos, catástrofes, clima, etc.

¿Qué consecuencias tiene el estrés?

El estrés afecta a la persona tanto en la propia salud, en la fisiología y a nivel psicológico en la conducta y emociones.

El estrés modifica los hábitos relacionados con la salud, de manera que con las prisas, la falta de tiempo, la tensión, etc., aumentan las conductas no saludables, tales como fumar, beber, comer en exceso, o la injerta de otras sustancias y se reducen las conductas saludables, como hacer ejercicio físico, guardar una dieta, dormir suficientemente, conductas preventivas de higiene, etc. Estos cambios de hábitos pueden afectar negativamente a la salud y, por supuesto, pueden desarrollarse una serie de adicciones con consecuencias muy negativas para el individuo en las principales áreas de su vida, como son la familia, las relaciones sociales, el trabajo, la salud, etc.

El estrés puede desbordar al individuo de manera que comience a desarrollar una serie de pensamientos y/o conductas erróneas, que le pueden llevar a adquirir una serie de temores irracionales, fobias, etc., que de por sí son un problema de salud (los llamados trastornos de ansiedad), pero que a su vez pueden seguir deteriorando la salud en otras formas. Por ejemplo, una persona sometida a estrés prolongado puede llegar a desarrollar ataques de pánico, o crisis de ansiedad, que son fuertes reacciones de ansiedad, que el individuo no puede controlar, con fuertes descargas autonómicas, temor a un ataque al corazón, etc.

Frente a una situación estresante que no se soluciona se crea un círculo vicioso. Un problema nos causa estrés, si éste se mantiene, nos cuesta más solucionarlo. Eso crea un incremento de nuestros niveles de estrés y se vuelve a dar el proceso.

A continuación indicamos cuales son las principales consecuencias del estrés agudo o crónico a nivel fisiológico:

  • Hipertensión Esencial, Enfermedad Coronaria, Taquicardia, Arritmias cardíacas episódicas, Enfermedad de Raynaud, Cefaleas Migrañosas.
  • Trastornos Respiratorios: Asma Bronquial., Síndrome de Hiperventilación, Alteraciones respiratorias, Alergias
  • Trastornos Gastrointestinales: Ulcera péptica, Dispepsia funcional, Síndrome de colon irritable, Colitis Ulcerosa
  • Trastornos Musculares: Tics, Temblores y contracturas, Alteración de reflejos musculares, Lumbalgias, Cefaleas tensionales.
  • Trastornos Dermatológicos: Eccema, Acné, Psoriasis
  • Trastornos sexuales: Impotencia, eyaculación Precoz, Coito Doloroso, Vaginismo, Disminución del deseo
  • Trastornos Endocrinos: Hipertiroidismo, Hipotiroidismo, Síndrome de Cushin
  • Trastornos Inmunológicos: Inhibición del sistema inmunológico

¿Cómo eliminar el estrés?

Determina si estás estresad@, valora cuáles de los síntomas que hemos indicado se manifiestan, en qué intensidad y con qué frecuencia. No es lo mismo tener dolor de cabeza un día esporádico, que tenerlo 4 ó 5 veces a la semana. Toma conciencia del problema sin angustiarte. Valora cómo está afectando a tu cuerpo y empieza a tomar medidas:

  • Haz ejercicio de forma regular, sobretodo ejercicio cardiovascular. Si por tiempo no puedes ir al gimnasio o salir a correr aprovecha para ir caminando al trabajo, o subir las escaleras hasta tu piso.
  • Haz una dieta equilibrada con comidas nutritivas.
  • Evita la nicotina, el exceso de cafeína u otros estimulantes.
  • Organizar tu tiempo diario entre el trabajo, el ocio y el descanso.
  • Deshazte de las obligaciones innecesarias y evita el querer controlarlo todo.
  • Procura no hacer muchas cosas a la vez y anticípate para no tener que ir con prisas.
  • Duerme las horas necesarias procurando seguir una rutina en los horarios.
  • Relaciónate con la gente, sal con los amigos para daros apoyo mutuo y/o conoce gente nueva eso ayuda también a darse apoyo mutuo.
  • Evita los pensamientos negativos recurrentes y esfuérzate en pensar de forma positiva.
  • Repasa tus objetivos, persigue los objetivos realistas que sean verdaderamente significativos para ti, en lugar de ponerte metas inalcanzables.
  • Se consciente de que habrán algunas decepciones, frustraciones y tristezas para afrontarlas de la mejor manera.
  • Practica técnicas de relajación centradas en el autocontrol sintomatológico, a partir de la respiración, los estiramientos y relajación de los músculos cuerpo y del control de los pensamientos y de las emociones.
  • Haz que tu entorno sea hermoso y cómodo en la medida de lo posible, deshazte del desorden y disfruta de las pequeñas cosas. La actitud que tomes frente a las situaciones es la clave.
¡Para participar es necesario registrarse!
¿No estás registrad@?