17 de Agosto de 2012

Hoy viajamos a… Estambul

Estambul (en turco Ýstanbul) es la ciudad más grande de Turquía y la tercera más grande de Europa, con más de 13.000.000 de habitantes. El famoso estrecho del Bósforo divide a la ciudad de Estambul en 2 partes y separa físicamente Asia de Europa. La ciudad vieja se encuentra ubicada en este estrecho mientras que la parte más moderna abarca ambos lados del Bósforo.

Fue sucesivamente capital del Imperio Romano de Oriente, el Imperio Bizantino, el Imperio Otomano y la República de Turquía hasta 1923, fecha desde la cual la capital es Ankara. No obstante, Estambul tiene un papel fundamental en la industria, el comercio, la cultura y el turismo del país. La riqueza artística de la ciudad es extraordinaria gracias a la herencia de las distintas culturas que la han habitado, permitiendo la coexistencia de iglesias, sinagogas, mezquitas y palacios.

La gran mayoría de su población es de confesión musulmana, con minorías de cristianos y de judíos. Desde el punto de vista religioso también es la sede del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, cabeza de la Iglesia Ortodoxa.

A destacar: La excelente gastronomía turca, que fascinará a los amantes de la comida mediterránea, así como el clima, muy parecido al que podemos encontrar en ciudades como Barcelona. Además, es una ciudad bastante económica, lo que convierte a Estambul en un destino cada vez más popular entre los jóvenes.

A visitar: Las impresionantes Mezquita de Santa Sofía y Mezquita Azul; el Palacio de Topkapi, en el que se encuentra un enorme museo de la época imperial; el Gran Bazar y el Bazar de las especias, en el que perderse por sus miles de callejones hasta descubrir las sorpresas más inhóspitas.

Un rincón: La Basílica Cisterna, la más grande de las 60 que hay en Estambul, construida en el año 532, cuyo objetivo era poder proveer de agua a la ciudad en caso de asedio o sequía. Es una enorme estructura subterránea de 140 metros de largo por 70 de ancho con 336 columnas. El rincón más misterioso de la Basílica es el extremo noroeste, en el que el mármol usado para sostener dos de las columnas está tallado con la forma de la cabeza de Medusa, lo que ha dado pie a numerosas leyendas sobre su origen. La música de fondo y el juego de luces lo convierten en un lugar relativamente poco turístico pero que sin duda merece la pena visitar.

Recomendado por nuestro compañero Víctor González (Departamento de Selección)

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