30 de Noviembre de 2017

Ideas para liderar nuestra comunicación

El pasado 23 de noviembre Topsecretaria celebró en Madrid, su Congreso anual para Assistants y Ayudantes de Dirección. Para quien no lo sepa aun, este congreso es un evento que organizamos desde hace más de 10 años y que pretende reunir a secretarias de toda España, de todos los sectores y tipos de empresas, para compartir una jornada de formación especial, llena de novedades, conocimientos y también de ilusión. Si eres secretaria y aun no has venido, te animo a ello, porque marcará un antes y un después.

Cada año intentamos, bajo un lema general que las aúna, presentar ponencias innovadoras. En este congreso el lema se centraba en la incertidumbre y en cómo podemos potenciar nuestro desarrollo a pesar del entorno cambiante que vivimos.

Una de las ponencias hablaba de cómo comunicar lo que es diferente en nosotros, con el objeto de potenciar nuestra marca personal, lo que aportamos como profesionales evitando nuestras inquietudes y dominando el miedo que a veces tenemos a destacar, a ser diferentes y a comunicarlo abiertamente.

En una profesión, la de Secretaria, donde las asistentes al Congreso otorgaron una importancia de 8,89 sobre 10 a las habilidades comunicativas, desarrollarlas y controlar el resultado tiene que ser vital. Imelda Portillo fue la encargada de impartir esta conferencia y me pareció muy interesante su enfoque, que me aportó algunas ideas que creo que vale la pena retener.

Ser proactivo en la comunicación: dominar nuestras habilidades comunicativas para controlar lo que decimos, cómo lo decimos, cuándo, con qué recursos y para qué fin. Parece muy obvio, pero creo que en realidad la mayor parte del tiempo comunicamos a remolque de lo que nos pasa, de lo que otro nos pregunta, de la situación, sin pararnos a pensar cómo podríamos hacerlo mejor. Ser proactivos implica saber quiénes somos, qué queremos comunicar y cómo, gestionar esas habilidades y hacer que reflejen lo mejor de nosotros, frente a otros que también comunican.

Ser coherentes: no traicionar lo que somos a la hora de comunicarnos. Nuestra esencia, nuestra manera de ser, debe impregnar también nuestra comunicación, y eso redunda en nuestra imagen profesional, nos aporta seriedad, confiabilidad, prestigio…

Ser relevantes: Salir de los estereotipos. Por ejemplo, cuando vamos a una entrevista de empleo y nos preguntan ¿cómo te definirías a ti mismo? busquemos el elemento diferenciador: no más “soy una persona responsable, trabajadora, trabajo bien en equipo…” trabajemos en nuestra marca personal y exploremos otros caminos “soy osada, soy leal, soy rara, soy verde azulado…” y démosle contenido a esa marca, pudiendo explicar mejor qué queremos decir.

Comuniquemos con emoción, haciendo hincapié en los proyectos que nos atrapan, en los logros conseguidos…

Como decía Imelda, cada pequeño detalle suma o resta y en nuestra mano está decidir si queremos liderar nuestra comunicación y hacia dónde.

Susana Fernandez
Directora de Formación

 

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