27 de Mayo de 2016

La dificultad de decidir

En el día a día de tu trabajo, son múltiples las ocasiones en las que te encontrarás ante la necesidad de tener que decidir sobre un tema. Antes de la toma de decisión debes tener en cuenta los siguientes elementos:

  1. Realizar un correcto análisis de prospectiva: identificar el problema, establecer las diferentes alternativas y evaluar el coste beneficio de cada una de ellas si es posible.
  2. Seleccionar una de las alternativas.

Es esta selección la que se denomina toma de decisión.

No existe un único modelo de toma de decisión, sino diferentes. Sin embargo, uno de ellos tiene tendencia a ser considerado como modelo ideal: es el modelo racional absoluto. Parte de la idea de un decisor racional, es decir, que conoce sus objetivos, sus medios, domina toda la información posible, es capaz de formular todas las alternativas posibles y valorarlas en función de sus ventajas e inconvenientes y, en consecuencia, toma la decisión. En definitiva:

  1. Aparece el problema
  2. Identifica objetivos
  3. Estudia las alternativas
  4. Toma la decisión

Sin embargo en la práctica, esto suele ser impracticable, porque a menudo faltan datos, estudios, tiempo, etc.

Existe un modelo alternativo, que consiste en que los decisores actúen en situación de racionalidad limitada. En este caso, lo que limita la racionalidad absoluta es:

  • La información: nadie tiene nunca toda la información posible. Es un bien escaso, porque tiene unos costes. Hace falta tiempo para reunirla o no es accesible o comprensible.
  • Los criterios de selección son escasos: decidir genera una extraordinaria tensión psicológica. Existirá siempre un margen de incertidumbre en la decisión.

He aquí algunos modelos de sistemas para la toma de decisiones. A continuación, explicaremos dos de ellos como alternativa al racional.


Sistema incrementalista

En este modelo, la racionalidad no es el elemento más importante en la toma de decisiones, sino que las presiones, el poder, el juego de interacciones entre los diferentes actores, son los que obligan a adquirir compromisos. De este modo, el producto final será un ajuste ente los intereses de los diferentes implicados y, además, basado en los antecedentes.

Suele ir bien para pequeñas decisiones, pero es un modelo bastante conservador, pues parte siempre de lo que había e intenta aumentar. Sin embargo, para grandes reformas, que requieran partir de cero es ineficaz.

 

Sistema o modelo papelera

Consiste en sacar de una cesta uno de varios papeles previamente introducidos. Juega la casualidad. Se utiliza cuando se está en total incertidumbre y no se tienen ningún tipo de información.

Ahora, sólo tienes que elegir el más adecuado según el tipo de decisión que quieres tomar y ¡decidirte!

 

Mª Carmen Macías
Licenciada en CC Políticas y Diplomada en Gestión y Administración Pública por la Universidad de Barcelona.
Colaboradora de Topsecretaria

 

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