21 de Abril de 2016

Las discusiones en la oficina

¿Qué ocurre cuando te encuentras por los pasillos al Jefe de Sección y empieza a chillarte por que no le has entregado a tiempo los papeles que necesitaba, mientras que tú estás convencida de que se los has dejado a su secretaria esa misma mañana?

En primer lugar, piensa que es él quien debería avergonzarse del espectáculo que está ofreciendo en medio del pasillo, y no tú, a menos que te rebajes a su nivel y le respondas en igual tono. Las discusiones siempre deben solventarse en privado. Nadie tiene porqué enterarse de cuál es el problema, ni siquiera de que estáis en desacuerdo por algo.

Ser testigo de una discusión siempre incomoda, y resulta muy desagradable ver a dos compañeros de trabajo discutir y argumentar sobre cuestiones que no tienen nada que ver con los demás, independientemente de que sean laborales o no. En este último caso, además con mucho más fundamento deberían sostenerse en privado.

Si alguna vez te encuentras en esta situación, domínate, calma al máximo tu tono de voz y señálale a la persona que se está dirigiendo a ti tan poco educadamente, que te acompañe a tu despacho, por ejemplo, donde podréis hablar con más tranquilidad. Una vez allí, escucha lo que tiene que decirte y responde atendiendo tu turno de palabra, con voz serena y pausada. Por muy furiosa que te haya puesto su actitud, intenta serenarte. No le respondas nunca con igual falta de educación.

¡Para participar es necesario registrarse!
¿No estás registrad@?